Ella me quiso tanto... Yo la quiero todavía. Juntos atravesamos una puerta cerrada. Ella, cómo os lo diría, era todo mi mundo entonces, cuando en la lumbre ardían sólo palabras de amor... Palabras de amor sencillas y tiernas.
No sabíamos más, teníamos quince años. No habíamos tenido demasiado tiempo para aprenderlas, acabábamos de despertar del sueño de los niños. Teníamos bastante con tres frases hechas que habíamos aprendido de antiguos comediantes. De historias de amor, sueños de poetas, no sabíamos más, teníamos quince años...
Ella, quién sabe dónde está, ella, quién sabe dónde para. La perdí y nunca más he vuelto a encontrarla. Pero a menudo, al oscurecer, de lejos me llega una canción. Viejas notas, viejos acordes, viejas palabras de amor...
Palabras de amor sencillas y tiernas. No sabíamos más, teníamos quince años. No habíamos tenido demasiado tiempo para aprenderlas, acabábamos de despertar del sueño de los niños. Teníamos bastante con tres frases hechas que habíamos aprendido de antiguos comediantes. De historias de amor, sueños de poetas, no sabíamos más, teníamos quince años...
Joan Manuel Serrat
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario